Ataques Disruptivos
Cada vez las noticias eran más claras, esto se está poniendo feo, lo hemos hecho, así cada uno de nosotros puso su granito de arena para lograr que no podamos ni siquiera salir. Al principio pensaron que era una cuestión de salud pública, las estadísticas eran claras y alarmantes los casos de cáncer de piel iban en aumento, los casos de manchas y cambios de color también, incluso los de color más obscuro que creíamos eran más resistentes presentaban problemas, las playas ya no eran visitadas, la gente no salía, el turismo tomo otro camino y las noches fueron cada vez más iluminadas, sin darnos cuenta seguíamos mermando nuestro hogar y aunque buscásemos refugio en el universo nuestra adolescencia como planeta y conocimiento tecnológico hacían que solo fuera un sueño encontrar otro planeta, mientras este nos estaba eliminando. Hace diez años que un teólogo develo lo que muchos ya decían saber, el fundamento básico de la iglesia cristiana había sido un acuerdo, una historia creada y escrita para eso, aliviar el sufrimiento de nuestra especia ante la soledad y lo absurdo de nuestra existencia, preguntas fundamentales sobre nuestro origen y la necesidad de crear un ideal superior fue correctamente identificado, usado y aprovechado por ellos ante una sociedad triste y desubicada, no podría decir que no ha sido útil, pero el precio ha sido alto, aunque podríamos pensar que nada justifica el enorme reguero de sangre que se vertió para proteger ese secreto, en fin la sociedad comenzó a ser no solo insensible ante la vida de los demás, ante la naturaleza. Empezamos a ver los cambios de la naturaleza y del planeta, de manera exponencial, uno pensaría después de ver lo lenta de la evolución que cada generación no notaria los cambios de esta y ni siquiera lo habíamos podido ver a pesar de tener una perspectiva histórica guardada de registros por más de dos mil años, esto solo en cuestiones literarias y después de aprender a registrar imágenes en papel y hoy en día de forma digital. Así nos fuimos dando cuenta de cómo todo estaba cambiando y lo podíamos ver, estábamos cambiando nuestro entorno y la naturaleza estaba cambiando, no teníamos tiempo para adaptarnos al cambio acelerado que provocamos.
Muchos no lograron adaptarse y se inmolaron a sí mismos, como vampiros se expusieron a la luz, a ese abrazador sol que consumía, a ese sol que fue el origen de nuestra vida y ahora sería la causa de nuestra muerte si no hacemos algo pronto. La población se vio reducida, muchos no hacían caso de las señales y de las políticas de salud pública, no se exponga al sol decían, no salga sin protección, y si puede mejor no salga, use transporte blindado, así le llamaban a los nuevos minivans que no tenían ventanas, con el tiempo empezaron a poner pantallas internas y refrigeradores para evitar la claustrofobia que provocaba el estar encerrados mientras éramos transportados, los gobiernos empezaron a invertir en esa clase de tecnología, tecnología para el bienestar en el transporte, tecnología para el bienestar en espacios confinados, crearon las autopistas subterráneas para evitar la exposición al sol, pero había quienes necesitaban la luz para vivir al menos para vivir mentalmente sanos, otros se adaptaron poco a poco a recibir la luz artificial, inventamos ventanas que producían luz solar o al menos eso decían los anuncios, los intentos por vivir bajo tierra fueron muchos pero no había suficiente espacio para todos y la mayoría no lograba adaptarse al ambiente enrarecido del oxígeno artificial que era necesario meter para subsistir, además de la creciente ansiedad y depresión que provocaba adentrarse en el suelo, algunos decían que era como sentirse en una cueva. Creamos multifamiliares y oficinas libres de sol, con ambientes “abiertos” como los llamaban, que no era más que claustros con pantallas dentro que emulaban imágenes envolventes de un entorno externo natural y fresco, sin embargo provocaban problemas en algunas personas por que su subconsciente no se dejaba engañar y colapsaban, tenían ataques de epilepsia o ataques disruptivos como los llamaron. Los entornos artificiales tenían un problema y era un problema óptico, su calidad más allá de 64K HD que había quedado en el pasado dio paso a la tecnología FR (full real) que emergió para evitarlo, sin embargo, no era posible evitar las crisis y los colapsos del todo. El problema era sencillo e irresoluble, y era simple de entender, la imágenes proyectadas en estas pantallas que en algunos casos eran del tamaño de la pared emulando un ventanal, mostraba un exterior que a pesar de su calidad tan relista no podían crear el efecto de profundidad que da la realidad, y esto sucedía porque eran tomadas por una cámara de un solo lente, y la realidad virtual no podía resolver para un conjunto de gente la misma imagen tratando de crear una profundidad para cada uno, no es lo mismo ver la pantalla desde el centro de la habitación que desde una esquina, la proporción se distorsiona, a pesar de los intentos la imagen dinámica proyectada a través de un plano no contenía el efecto de naturalidad que da ver por la ventana, veías la misma imagen distorsionada, era como ver la televisión de lado, las proyecciones eran imágenes tomadas desde un punto fijo asumiendo que el observador no solo está de frente, es decir detrás del obturador de la cámara, si no estático, y la naturaleza humana incluso en los claustros aislantes era un constante movimiento. Al principio es un respiro creer que el exterior es aire fresco y un paisaje que iba desde la naturaleza verde, casi inexistente hoy en día hasta imágenes de ciudades en movimiento, olvidar que detrás de esas imágenes había dos centímetros de plomo aislante, y en su caso paredes de concreto donde en realidad existía solo una puerta en esas habitaciones, era para volverse loco. Trataron de mitigar el efecto óptico que engañaba a nuestro cerebro haciendo habitaciones circulares donde fuese imposible encontrar bordes angulares que acentuaban la perspectiva distorsionada de las imágenes proyectadas. En el primer caso incluso en el segundo podías ignorar el engaño incluso disfrutarlo, pero conforme pasaban las horas tu cerebro empezaba a tener indicios de que algo no estaba bien, los más resistentes y adaptables mostraban algunos efectos como sudor frio, resequedad en la boca, palpitaciones aceleradas, los menos resistentes desmayaban o tenían ataques de ansiedad, incluso ataques disruptivos que reiniciaban el cerebro.
Los gobiernos y las corporaciones invertían millones tratando de encontrar una solución a este problema secundario provocado por la penetración cuasi directa de los rayos solares, el problema había acabado con un cuarto de la población y el otro cuarto estaba en un proceso de adaptación fallido tratando de sobrevivir a un entorno artificial y aislante, provocando depresiones y suicidios que iban en aumento, había un cincuenta porciento de los habitantes que se estaban adaptando y que eran los que estaban buscando las soluciones. Los avances en la tecnología, la capacidad de procesamiento, de almacenamiento y la nanotecnología no eran suficientes para engañar al cerebro, crearon entornos y pantallas led multidimensionales, cada led de la pantalla era un prisma de miles de caras donde cada cara proyectaba luz de manera independiente, la fibra óptica jugo un papel importante en la creación de estas pantallas, ayudaba a transportar miles de haces de luz en inclinaciones diferentes que incidían en cada cara del prisma del led, esto permitía proyectar miles de imágenes, sesenta y cuatro mil para ser exactos por eso el 64K FR, superpuestas todas en una sola pantalla. Esto lograba que el observador usara unos lentes que le permitían ver un solo haz de luz de cada led permitiendo mostrarle su imagen personalizada y dinámica, así con algoritmos de exclusión lograba proyectar la misma imagen a toda la audiencia dirigiendo cada copia a cada uno de los individuos de ese cuarto de manera independiente. El efecto era que cada persona dependiendo de su posición veía la imagen en la perspectiva correcta, una cuestión de óptica, completada por los algoritmos de las nuevas cámaras que tuvieron que tomar las sesenta y cuatro mil imágenes para proyectarlas y en conjunto con el dispositivo personal que indicaba la posición con una precisión nanométrica proyectar una imagen adecuada para dar el efecto de profundidad adecuado. Esto era una maravilla sin embargo aún teníamos que vencer la majestuosidad del cerebro, ya que un pequeño error en el calculo de la proporción, la distancia del observador o una microinclinación de alguno de los elementos ópticos involucrados provocaba que el cerebro lo percibiera de manera inconsciente e iniciara el proceso de protección y rechazo del engaño, a eso debemos agregar que cada individuo tiene una capacidad visual distinta y que al menos un tercio de la población requería de un ajuste y la obvia necesidad de lentes o dispositivos personalizados.
La luz del sol que ahora llamábamos con mas exactitud las llamas del sol eran una fuente de energía, los paneles solares que hasta hace unos años funcionaban basados en una reacción química de sus componentes evolucionaron con la creación de nuevos materiales basados en carbono para producir no solo una mayor reacción química que era natural dada la intensidad de las llamas solares sino una mayor capacidad de almacenamiento de la energía, nos olvidamos del litio y empezamos a usar el alium, material de nueva creación con capacidades semibiologicas que parecía apto para todo. Durante el día todas las superficies de las ciudades eran azules por los paneles, se almacenaba la energía en contenedores subterráneos que durante la noche eran la fuente de la energía para el mundo.
Cuando el abrazador fuego descendía emergía la vida poco a poco, se encendian las luces y cada uno de los habitantes iniciaba su nueva vida cotidiana, pasamos por momentos donde tratábamos de continuar una vida diurna, resistiéndonos al cambio, sin embargo empezaron algunos establecimientos a desafiar esa costumbre y a no seguir los paradigmas de ese entonces, cada hora que se iba ganando a la noche representaba perdidas económicas y desajustes sociales, pero poco a poco inicio la economía nocturna a rendir frutos y a desatar el consumo, pasamos por etapas donde no sabias si era correcto deambular y buscar la vida durante el día que no era día ya que no podíamos soportar el calor ni la luz y no lográbamos adaptar nuestros cuerpos y mentes al claustro, y ya empezaban los corporativos, incluso los gobiernos a dar servicios nocturnos, los primeros en adoptar estas medida fueron los hospitales y servicios de salud incluidos los servicios de emergencias, ellos regularmente tenían labores 7x24 y no les fue difícil la transición además de que su trabajo se incremento considerablemente atendiendo, sobre todo quemaduras graves y ataque disruptivos, ellos fueron los que diseñaron el primer protocolo de atención a estos ataques, fue muy simple, pero necesario, enfriar la cabeza y hacer una recalibración cognitiva profunda, entiéndase esto ultimo como un putazo en la cabeza, simple pero efectivo, también le llamaron restarting interruption. Estos procedimientos dieron pie a nuevas políticas de salud pública que consistían en trabajar menos y de ahí que los corporativos decidieran ampliar los horarios, los turnos y las opciones, poco a poco el resto de la economía inicio la misma estrategia, bien sabemos que ante la demanda la oferta crece, y así poco a poco empezamos a disfrutar las noches como algo normal y durante el día nos dedicábamos a dormir más, hasta que se volvió una regla y entonces se podía vivir cómodamente sin necesidad de claustros aislantes y se evitaban los ataques disruptivos casi en su totalidad, pero fueron casi diez años de ajustes. Los servicios médicos y el gobierno dieron inicio y después las corporaciones y los servicios de educación, el transporte, el comercio siguió, durante la transición fue necesario incrementar la seguridad ya que al amparo de la obscuridad la delincuencia creció, los gobiernos que ahora habían dejado de preocuparse por acumular riqueza y poder se volvieron custodios de la seguridad social, siendo un 50% menos personas era más fácil, entendimos que la corrupción no era parte de la naturaleza humana por el contrario era muestra de desórdenes evolutivos, también comprendimos que la naturaleza dio pie a su homeostasia que no es mas que la tendencia al equilibrio saludable, y lo hizo de una manera contundente y ahora estamos preocupados por la supervivencia en el futuro próximo de al menos las siguientes dos generaciones. La lucha contra la delincuencia se dio en los primeros años del cambio, conforme se iba reduciendo la población la delincuencia también menguaba, nos volvimos más empáticos y socialmente mas responsables, aunque no se terminó del todo, la luz artificial que ya no estaba basada en el movimiento del agua o el viento y si en los acumuladores de alium que la hacía más barata y entonces más fácil de distribuir fue disuasiva además del los avances que el gobierno implemento en cuestiones de vigilancia. Cada esquina y cada lámpara contenía sensores de movimiento que activaban las cámaras de 64K FR recién creadas, así era más fácil monitorear todos los rincones de las grandes ciudades, los ciudadanos comprendieron que el gran hermano era una distopia vieja que lejos de ser intrusiva permitía que los cuerpos policiacos actuaran con rapidez, aunque hoy en día no solo es más seguro e iluminado y la delincuencia es un mal recuerdo, existen otras preocupaciones que giran alrededor de la acumulación de poder con medios de pago electrónicos, es mas redituable la clonación de criptoidentidades que el robo y el secuestro, es más común crear una vida nueva basada en nada accediendo y metiendo información en los bancos de datos publicos, estamos en medio de otra transición que según muchos psicotecnologos vamos a vencer en los próximos 25 años, se trata de la confianza mutua, o la confianza en el grupo, la delincuencia aun usa nuestras debilidades en la confianza, los gobiernos han abierto los bancos de datos basados justo en una idea casi inocente de que será usada para bien, algunos de nosotros creíamos que era una medida utópica que solo crearía entropía, mayor desorden al existente, la población reacciono positivamente y nadie miente en sus trámites, y comienza una cultura del respeto y acceso abierto que los delincuentes aún aprovechan para crear su oferta, los economistas predicen que la demanda de transacciones fraudulentas esta en descenso y que nos dirigimos a una economía global sin fronteras y abiertas. Comprobamos lo único que no era posible comprobar a menos que la población mundial descendiera drásticamente como lo hizo, era imposible predecir estos modelos, comprobamos que la naturaleza humana estaba en decadencia debido a la sobrepoblación, las guerras no eran mas que una manifestación de esta decadencia, no significa que no haya disputas, lo que hay ahora es abundancia y una preocupación por el bienestar común, comparado con unos diez años atrás hay más espacio, más trabajo, menos gente y menos problemas humanos, estamos ahora genuinamente preocupados por los problemas de salud y la escasez de alimentos, pero así como nos adaptamos, adaptamos la ganadería y la producción de frutas y verduras, hortalizas y demás en invernaderos y granjas subterráneas. Los animales domésticos fueron fácil de adaptar, no presentaban síntomas de efectos colaterales por los claustros y sobrevivían bien si eran cuidados, por supuesto que descendió su población, todos los habitantes de las calles fueron lamentablemente pereciendo y los refugios fueron insuficientes durante la primera década, una vez adaptadas todas las poblaciones, tanto humanas como felinas y caninas se estabilizaron.